Europa quiere cumbre financiera mundial antes del relevo en la Casa Blanca
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Los gobiernos europeos quieren que la cumbre que deberá abordar la reforma del sistema financiero internacional se celebre antes del relevo presidencial en Estados Unidos, para no dejar escapar la oportunidad que ahora se presenta.
"Europa quiere la cumbre antes de finales de año, lo queremos, lo pedimos y lo obtendremos", ha afirmado el presidente de turno de la Unión Europea (UE), el francés Nicolas Sarkozy, en rueda de prensa al término de la reunión de los líderes europeos.
Según Sarkozy, los europeos han apoyado unánimemente la idea de celebrar esa cumbre internacional en noviembre, con un formato todavía por decidir pero suficientemente amplio.
"No se me escapa que en ese mes se celebran las elecciones en Estados Unidos", ha ironizado el presidente francés.
Y ha recordado que el sucesor de George W. Bush será elegido a principios de noviembre, pero no se instalará en la Casa Blanca hasta mediados de enero.
"Me extrañaría mucho", continúa el argumento de Sarkozy, "que, nada más instalado, su primera tentación sea precipitarse a una cumbre sin haberse puesto al día en todos los asuntos y antes incluso de haber nombrado a todos sus ministros".
"Si esperamos al nuevo presidente, significaría en el mejor de los casos que no nos reuniríamos hasta primavera". "Yo les digo a ustedes que eso es demasiado tarde y que no sería aceptable por dos razones", ha enfatizado.
Primero, porque "si las cosas empeoran (en los mercados financieros), ¿Quién comprendería que esperáramos?".
Pero en segundo lugar, si las cosas mejoran, "entonces desconfío como de la peste de los que nos han conducido a esta situación, porque dirán inmediatamente: '¿Por qué os ponéis nerviosos? Después de todo, ¿veis? no era tan grave'".
Mandatario general
"Europa quiere la cumbre antes de finales de año, lo queremos, lo pedimos y lo obtendremos", ha insistido Sarkozy, quien se ha declarado "con mandato" de los Veintisiete para exponer este punto de vista al presidente estadounidense en la reunión de este sábado en Camp David.
Aunque en noviembre el sucesor de Bush habrá sido elegido ya, "él seguirá siendo presidente de Estados Unidos y podrá ir perfectamente a la cumbre acompañado del equipo económico del nuevo presidente". Según Sarkozy, esto no debilita la posición americana, sino al contrario, y para Europa no representa ninguna desventaja.
En su opinión, los participantes en el encuentro del sábado pueden ponerse de acuerdo sobre dos cosas trascendentales: el orden del día de la cumbre internacional y los participantes en el encuentro. "Europa luchará para que la cumbre se traduzca en decisiones concretas y no solamente en principios".
"No podemos dejar escapar esta oportunidad de crear la organización financiera del siglo XXI", ha insistido el presidente francés.
Ha enumerado algunos de los temas que los europeos quieren poner sobre la mesa, como la reforma del Fondo Monetario Internacional, "que ha derivado hacia una instancia de ayuda al desarrollo", lejos de la ambición original de convertirse en una organismo de supervisión.
El papel de los paraísos fiscales, los "hedge funds", las agencias de notación, la transparencia del sistema y la responsabilidad de los operadores son otras tantas cuestiones que, según él, "tiene sentido plantearse".
Con EFE





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