Jalabert, Abellán y Perlaza cortan cuatro orejas
El francés Juan Bautista Jalabert, el español Miguel Abellán y el colombiano Paco Perlaza cortaron hoy cuatro orejas en la tercera corrida de la Feria de Cali, de la que el primer diestro salió por la puerta grande.
Los matadores lidiaron un encierro de Fuentelapeña, encaste Samuel Flórez, con toros bien presentados, aunque de juego muy desigual, ante una plaza con tres cuartos de entrada, en tarde plomiza.
Abellán abrió la corrida, con un astado que salió suelto para el capote y al que el diestro logró someter con algún lucimiento. El toro salió suelto de la pica y el español quitó por chicuelinas ajustadas.
El matador inició su faena con efectivos doblones, para luego ejecutar una serie de importantes pases con la derecha, rematadas con el correspondiente paso de pecho.
También adornó la faena con un circular de brillante ejecución, luego empleó la mano izquierda, pero cuando el toro dio muestras de rajarse, echó mano del acero, dejó media estocada traserilla, que fue suficiente, y el público pidió y obtuvo para él una oreja.
El segundo de Abellán tampoco cumplió en varas. Fue una faena de porfía, con mucha voluntad ante la incierta embestida del de Fuentelapeña. Un pinchazo y una entera acabaron con el astado, y al final el matador fue ovacionado.
El segundo espada fue Jalabert, quien ejecutó verónicas con algún lucimiento, ante un bicho que cumplió aceptablemente en varas.
El francés comenzó la faena con pases por alto, pero el toro poco le colaboraba; no obstante, demostró deseos y cerró su actuación muleteril a base de unas bernadinas. El francés pinchó en el primer viaje, para luego dejar una entera, y escuchó palmas.
En su otro toro, quinto de la tarde, a pesar de que no prestaba mucha colaboración, en el primer tercio poco hubo con capote tras la salida del toro suelto de la pica.
Jalabert inició con efectivos doblones, poco a poco se fue haciendo al astado, para luego centrar su faena con templados pases por la derecha, exponiendo mucho en los pases naturales; se adornó con oportunidad y elegancia, en medio de la aprobación unánime del respetable.
Una estocada entera traserilla hizo que el toro doblara. El público, entusiasmado, quizá excesivamente, pidió las dos orejas para el francés, que con ellas paseó el redondel para, al final del trasteo, salir a hombros por la puerta grande del Señor de los Cristales.
El tercer espada, Perlaza, cumplió una exitosa labor con el capote en su primero, que fue picado en la querencia.
El colombiano empezó el trasteo con las dos rodillas en tierra, con muletazos templados sobre la mano diestra, para continuar con un escalofriante pase cambiado por la espalda, todo esto muy por encima de las condiciones del toro.
Pero con tesón y porfía, Perlaza logró redondear una faena sobre ambas manos, ayudando al toro por su poca fuerza. Un estoconazo acabo con el burel y fue premiado con una oreja.
El que cerró plaza, aguijoneado por las dos orejas de Jalabert, comenzó su labor con el capote rodillas en tierra, templando el viaje con buenas verónicas. El toro cumplió regular con el picador.
Se veían las ganas del joven colombiano para no quedarse atrás, y ejecutó pases de derecha y de izquierda, bien rematados, pero el astado se paró en un momento inesperado, por lo que el diestro tuvo que echar mano de la tizona, pinchó en el primer viaje, luego colocó media estocada, el toro demoraba en doblar y, cuando descabellaba, sonó un aviso.
La cuarta corrida en la Plaza caleña de Cañaveralejo, el viernes, estará a cargo del colombiano César Rincón, y los españoles José Ignacio Uceda Leal y Palomo Linares hijo, con un encierro de Ambaló




