Mauricio Pimiento y Luis Eduardo Vives rinden declaraciones por el proceso de la parapolítica
Antes de iniciar la audiencia pública de juzgamiento en su contra por supuestos vínculos con paramilitares, los dos congresistas dijeron que confían en demostrar su inocencia ante la Corte Suprema de Justicia.
Tanto Pimiento como Vives se encuentran recluidos en la cárcel La Picota, de Bogotá, sindicados de concierto para delinquir agravado.
En primera instancia, el senador Luis Eduardo Vives, durante su versión ante los magistrados de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, negó los señalamientos que ha hecho el ex director de informática del Das, Rafael García, en el sentido de que Vives financió grupos paramilitares en el departamento del Magdalena.
Agregó el congresista que no existe ningún documento que compruebe, que adelantó acuerdos con las autodefensas para beneficiarse políticamente durante las elecciones del 2002.
Explicó que tuvo contactos con jefes paramilitares en tres ocasiones:
La primera de ellas, para averiguar si su hermano Mauricio estaba secuestrado. Las otras dos ocasiones añadió Vives Lacoutir, como invitado del Gobierno Nacional para tratar asuntos con los jefes paramilitares sobre desplazamiento forzado de personas, en la región de la Costa Atlántica.
“Sostuve esas relaciones con algunos jefes de autodefensas con el beneplácito del Comisionado de Paz”, puntualizó el senador Vives.
Sostuvo que las versiones de los testigos que han declarado en su contra son confusas porque algunos de ellos lo describen como un hombre de 60 años y canoso.





Comentarios
Enviar un comentario nuevo