Un estudio revelado por la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco) señaló que esto se debe a que las tiendas de barrio ofrecen créditos informales, fáciles y hay confianza de los tenderos hacia sus clientes.
“Las tiendas continúan dándole en las muelas a los supermercados con dos sistemitas sumamente sencillos, cuaderno para el crédito y en segundo lugar, un tendero conoce al 75 por ciento de su clientela con nombre y apellido. Cifra similar a la de la Argentina”, aseguró el presidente de Fenalco, Guillermo Botero.